El crowdsourcing y la teoría de juegos

La teoría de juegos es una especialidad de la matemática aplicada (microeconomía más concretamente) que estudia la interacción entre los participantes de un “juego”, entendiendo como juego cualquier tipo de situación en la que interactuen diferentes individuos o entidades.

Aunque su primera aplicación fue la economía, debido a su versatilidad y capacidad de modelizar diferentes interacciones ha ido aplicándose a áreas tan dispares como la biología o las ciencias de la computación.

El crowdsourcing en particular, aunque la inteligencia colectiva en general, son un claro ejemplo donde también la teoría de juegos puede servir para modelar las interacciones entre los crowdsourcers y los crowdworkers. No es la panacea. Tiene sus limitaciones (que veremos más adelante en otro post), pero es un buen punto de partida.

Según la teoría de juegos, y pensando ya en el crowdsourcing, existen una serie de elementos que conforman un “juego” o interacción:

  • Un número finito de jugadores “N”. En el caso del crowdsourcing se pueden identificar el crowdsourcer y el crowdworker.
  • Una serie de incentivos. Son los elementos motivadores que promueven la interacción. Para el crowdsourcer será el resultado de la tarea propuesta, para el crowdworker será la recompensa ofrecida, o el resultado psicológico de llevar a cabo dicha tarea (p.ej.: satisfacción por ayudar a otros, superación por resolver algo difícil, disfrute por hacer algo que le guste, etc.)
  • Una serie de acciones que se pueden tomar y que implicarán un incentivo u otro. En el caso del crowsourcer, tiene 2 acciones: promover la realización de la tarea o no. En el caso del crowdworker, tiene otras 2 acciones: llevar a cabo la acción o no llevarla. En determinadas iniciativas de crowdsourcing, el crowdsourcer tendrá otras dos acciones disponibles: aceptar o rechazar la aportación del crowdworker.

Es importante destacar que en el caso del crowdsourcing existirá un “juego” diferente por cada interacción que se dé entre el crowdsourcer y cada crowdworker. Por lo tanto, una iniciativa de crowdsourcing implica una multitud de juegos con resultados dispares, aunque agrupables.

Este es un esquema muy básico, ya que hay muchos elementos que se podrían tener en cuenta: la calidad de la aportación, la cantidad de juegos existentes a parte del que se está analizando, la información conocida del otro jugador, etc.

Por otro lado, cada iniciativa de crowdsourcing tiene sus particularidades, por lo que la explicación anterior sirve como esquema general, pero no particular. Por ejemplo. Si hablamos del crowdcasting, hablamos de un juego de suma 0 donde se compite con los demás: si otro gana, tu pierdes (y el resto también). El incentivo ya no depende unicamente de tu acción, sino de la acción de los otros juegos que conforman la iniciativa de crowdsourcing. Otro ejemplo. En el caso de algunas plataformas de microtasking, los crowdworkers tienen un perfil y un historial. En estos casos el crowdsourcer tiene información relativa a los participantes y sabe si le conviene dar una tarea a una persona o no.

La relación entre el crowdsourcing (y la inteligencia colectiva) y la teoría de juegos es más profunda, pero sirva este post como una primera aproximación.

 

Referencias:

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