Quid pro quo

En la película de “El Silencio de los Corderos”, en un momento en el que Hannibal Lecter es interrogado por Clarice, la agente del FBI, el genial Anthony Hopkins le dice: “Quid pro quo… Clarice..”. Esta expresión se podría traducir al castellano como “algo por algo”, dando a entender que a cambio de su información, Hannibal Lecter espera otro tipo de información de parte de la agente, espera un trato recíproco.

Puestos a ser pedantes, la expresión correcta sería do ut des (que se traduciría por “doy para que des”), pero lo importante es que ambas expresiones nos sirven para ilustrar una de las bases fundamentales del crowdsourcing: la reciprocidad.

Esta reciprocidad, definida como “correspondencia mutua de una persona o cosa con otra”, se basa en el hecho de que cualquier actividad de crowdsourcing que realiza un crowdworker, donde aportará trabajo, dinero, conocimiento y/o experiencia, debe ser recompensada de alguna manera por el crowdsourcer. Como ya indiqué en el post sobre la definición del crowdsourcing, esta recompensa podrá ser económica, de reconocimiento social, de autoestima o de desarrollo de capacidades personales.

Esta característica, lo que podríamos llamar el principio de quid pro quo, va a ser uno de los puntos que nos van a ayudar a discernir si una iniciativa de Internet es crowdsourcing o no.

Por ejemplo, algunos autores han citado YouTube como un ejemplo de crowdsourcing. Siguiendo este principio de quid pro quo, se ve claramente que no lo es. A cambio de que subas un video, que podría ser la tarea propuesta, YouTube no te ofrece nada a cambio.

Es cierto que al cabo de cierto número de visualizaciones, YouTube comienza a pagar algo de dinero al dueño del video. En ese caso no recompensa la tarea (la subida del video), sino la buena acogida entre los internautas, lo que se traduce en visualizaciones y publicidad.

También es cierto que el hecho de que tu video sea votado, puede suponer una recompensa relacionada con el reconocimiento, sin embargo, esta recompensa no te viene de YouTube, sino que te viene del resto de usuarios.

2 pensamientos en “Quid pro quo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *