Recogiendo precios de alimentos en África usando crowdsourcing (II)

Sobre los incentivos

Cuando se pide una tarea como esta, hay que ser consciente de que se está pidiendo una tarea que la gente no suele hacer. Y también hay que ser consciente de que la gente espera, normalmente, un retorno.

Por lo tanto, hay dos opciones: o dar alguna recompensa (dinero, productos, premios, etc.) o explicar que esa tarea persigue un fin mayor que la mera recolección de precios, y que ese sea su retorno.

Es importante explicar a la gente para qué está haciendo eso. Explicarles como esa recolección que están haciendo ayuda a otras muchas personas y a su ciudad. Hay que hacer saber a la gente que su participación, su contribución, tiene un sentido. De esta manera, habrán personas que estarán dispuestas a participar sin esperar una recompensa tangible, por el mero hecho de ayudar, y estas personas serán los mejores baluartes de la iniciativa: se esforzarán en hacerlo bien porque lo que hacen tiene un sentido. Ya no es recoger precios, sino ayudar a otros.

Obviamente, habrán otros a los que esto les dará completamente igual y querrán dinero o cualquier otra recompensa. Hay que ser realistas.

Sobre la información recogida

Una situación que ha planteado algún ponente es que a veces la información que se ha de introducir por la multitud no está clara o que hay distintas variables.

Uno de los puntos principales del crowdsourcing es que se debe definir claramente el problema que se trata de solucionar y se debe indicar los parámetros que harán que la respuesta que se dé se considere correcta.

En este sentido, la interfaz de las aplicaciones para recoger datos será fundamental: debe ser fácil de usar, pero también ayudar a evitar respuestas incorrectas a veces limitando el tipo de respuesta, usando cuadros desplegables, etc.

El crowdsourcing como forma de participación

Durante el workshop, distintos ponentes han ido haciendo referencia a distintas características que deben tener las iniciativas planteadas. Me ha resultado curioso como muchas de ellas coincidían con los 10 principios que Daren Brabham plantea en su documento “Using crowdsourcing in Government” que ya comenté hace un tiempo. Aunque las organizaciones que han explicado sus iniciativas de crowdsourcing no son gubernamentales, comparten algunas características. Recomiendo a todos los asistentes la lectura de ese documento.

El valor añadido del crowdsourcing

Se ha planteado la pregunta de si el crowdsourcing realmente daba algún valor añadido a esta práctica. ¿Es mejor lanzar una iniciativa de este tipo, con los costes que implica, o pagar con ese dinero a una persona entrenada que lo haga de manera fiable? En definitiva, ¿tiene el crowdsourcing un valor añadido para la recolección de precios de productos? Respuesta rápida: depende.

El crowdsourcing no es algo mágico que siempre funciona y depende de muchos factores. ¿El crowdsourcing puede usarse para recoger precios de productos? Sí, perfectamente. ¿Es la mejor forma de hacerlo? Dependerá de la situación. Habrán ocasiones en las que debido al clima político de la zona, la baja o nula integración de tecnologías de información, etc. lo mejor sea pagar a un especialista. En otras ocasiones, la situación será propicia para aplicar el crowdsourcing.

Por lo tanto, no se puede hacer una ley de en qué actividades se puede aplicar el crowdsourcing y en cuales no. Dependerá de la situación

Conclusión

El crowdsourcing es un proceso que puede hacer uso de cualquier aplicación o plataforma web para recoger datos. Plataformas generalistas como facebook o twitter pueden usarse para llevar a cabo iniciativas de crowdsourcing, al igual que otras plataformas más específicas como Amazon Mechanical Turk.

El crowdsourcing tiene un gran potencial, pero no es un proceso mágico. Tiene unos costes, tanto a la hora de llevar a cabo las iniciativas como a la hora de procesar la información recogida y validarla. Tienes que buscar a una multitud dispuesta a participar. Por lo tanto, habrá que evaluar en cada situación, si es el proceso adecuado o no.

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